Desde todas las perspectivas que ofrece, el espacio habitable, es un observatorio de todas las actividades humanas. No podemos pensar entonces en una arquitectura que no se involucre con el ser humano, pero existe un ejercer del arquitecto que no considera al ser humano como fuente para traducir sus necesidades o demandas en espacio. El resultado son respuestas rechazadas, inhumanas, transformadas y deformadas. Un edificio es un producto sólido, pero eso no lo hace intocable o exento a ser transformado, el ser humano conoce esta característica de los edificios y transforma todo lo que este dentro de sus posibilidades transformar para personalizar más su espacio, el ser humano constantemente hace más suyo el espacio. Este proceso dinámico de transformar es un método empírico de diseño, todos lo conocemos porque todos los seres humanos tenemos una relación con nuestro espacio. El proceso del diseño debe enfrentarse a este hecho, el dise...
Arquitectura + Accesibilidad + Inclusión + Personas + Discapacidad + DDHH